LEO GARCÍA: "RECUPERÉ EL ENTUSIASMO POR GRABAR UN DISCO"

Mientras prepara un nuevo álbum de temas “ambient”, el intérprete pop trae a Mendoza un show electrónico en el que sólo se acompaña con máquinas. Todo pensado minuciosamente para agitar la pista de baile.

Él admite que está más tranquilo y menos ansioso, lo que le ha permitido estar más conectado con el potencial de su propia creatividad y este año, tiene dos discos en progreso; el primero con Litto Nebbia como productor, será lanzado en un par de meses y el otro, con un track list casi completo, es un tributo al ambient pop, con temas cantados e instrumentales, a punto de entrar en estudio.

Entre las giras por Miami y México, Leo también participará este año como presentador para una escena de la biografía fílmica de la cantante Gilda, titulada "No me arrepiento de este amor" que está a punto de rodarse con Natalia Oreiro en su papel.

Antes, se viene a Mendoza y San Juan y esta noche actuará en la disco Grita Silencio, trayendo un atractivo equipaje sonoro que incluye dos samplers, caja de ritmos y la guitarra, consiguiendo de esta forma una máxima calidad sonora en vivo para repasar desde Cerati hasta Gilda y sus clásicos bailables.

-¿Cómo va a ser tu recital?

-Estoy bastante electrónico. Vengo a cantar lo más nuevo y también mis canciones de siempre. Va a ser un show parecido al que tengo preparado para el Lollapalooza, una mezcla de mi nuevo disco que estoy grabando ahora. Pero tengo que hacer una diferencia, ya que no estoy tocando sólo con una computadora, sino que con dos samplers, una caja de ritmos y la guitarra.

Estoy con máquinas porque no me interesa tener una banda. Mi formato es así; soy un músico electrónico cantautor. Creo que todos estos años de show me he fortalecido en este modelo y ahora me re equipé mucho más, por eso me animo a viajar en el avión con todos estos relucientes aparatos.

-Te venís con todos tus juguetes...

-Si. La verdad es que estoy contento porque sé que voy a ofrecer un concierto con máxima calidad en audio y me resulta muy divertido tener todos mis aparatos en vivo. Me encanta tocar ahí en el momento, no tener nada grabado y pincharlo ahí. Todo lo contrario. Ahora quiero viajar así, aunque cómodo, con buenos hoteles. Un viaje digno, ¿no? A esta edad me lo merezco (risas).

-¿Qué pensás de la cumbia digital? ¿cómo se ha dado el contacto con ella?

-Primero porque soy muy amigo de Paz Ferreira, es decir, Miss Bolivia, ella fue la que me propuso el hit "Tomate el palo", una canción que hicimos en el living de mi casa. Después, me propusieron ser la cara de la cumbia digital acompañando a bandas y solistas como Frikstailers, El Chávez, Lagartijeando.

Al principio lo vi como una oferta de sponsor y después me di cuenta de que me estaban dando un lugar muy importante, lo que me ha permitido descubrir un género nuevo y fascinante y de paso hacerme de buenos amigos en esa movida. Está buenísimo. Me abrió un panorama que desconocía y con artistas como los de Vía Circuito y Faauna, que sabía que venían de Mendoza. A ellos los escuchaba desde 1998.

-Sé que hay una demanda popular que te reclama un disco de Gilda. ¿Lo has pensado?

-Me lo piden, ya lo haré. Ya llegará el momento de hacerlo. Lo que pasa es que me gustaría hacer un cd de cumbia completo. Son etapas a las que hay que dedicarse mucho. Si lo hago tiene que estar muy bueno, con un excelente director artístico. Ahora estoy aprendiendo a hacer discos independientes, es decir, sin contar con los ejecutivos. Por el momento me alcanza con cantar sus canciones de ella en vivo. En mi caso, a mí me gusta "Corazón valiente" y "No me arrepiento de este amor".

-Entonces ¿en el año 16 vamos a tener un álbum 16?

-En realidad van a ser dos. El primero es uno que ya está listo, producido por Litto Nebbia, un disco de lujo que vamos a editar con Melopea y saldrá en un par de meses. Por otro lado, estoy en plan pop de vanguardia, tomando en cuenta la influencia del disco "Bocanada" de Cerati, para que te des una idea es un disco dentro del ambient pop, con bastante instrumental y en vivo también entre el house, el ambient pop, y cosas bien para arriba.

-¿Hay una vuelta a los noventa?

-Totalmente. Mi carrera nació en los noventa, por eso me volví un experto en esa música. Sé muy bien cómo hacer ritmos bailables y preparar su sonido. Me permito esto, música electrónica y canciones. Me renové porque quiero seguir haciendo canciones. O sea, en parte recuperé mi entusiasmo, que es la clave.

Es que ya vengo más de veinte años tocando y cuando uno se siente profesional, siente que está cumpliendo sólo con el trabajo y eso no me divierte para nada. Porque no es auténtico y no estaría dándole al público lo que se merece, que es sin duda una expresión artística alta.

-Has cantado "Siempre es hoy" y "Crimen", ¿qué otro tema te gustaría reversionar de Cerati?

-De Gustavo me gustan todas. Para mí es difícil elegir. El vivo tiene la magia del momento pero grabar y hacer algo parecido a lo que él hizo me resultaría muy difícil. Conozco muchas canciones de él. Las de "Bocanada" me las sé de memoria. La otra vez canté "Otra piel", del disco "Ahí vamos", y me encantó. A veces me sugieren y las hago.

-¿Cómo te sentís en el escenario?

-Tengo el poder de improvisar mi propio playlist. Yo no tengo de hecho un show armado, siempre los shows son diferentes. Capaz que por ahí canto en un festival más familiar o al aire libre y por otro lado, no lo repetiría en una disco. Eso va cambiando. Y al llevar la guitarra me da por hacer más canciones.

Aprovecho la parte orgánica que tiene este formato de instrumento de cuerda más máquinas, por eso puedo pasar de un tema de Cerati a uno de Gilda sin drama. Y los canto porque me gusta hacerlo. Sin planes. Creo que esto se lo debo a la cultura Dj, al pensar lo que la gente por ahí quiere escuchar del otro lado del escenario.

-No puedo dejar de preguntarte por tu noche travesti en Mendoza. ¿Cómo fue eso?

-Es así: una chica travesti de Mendoza, que es corresponsal del zafado programa de radio de Franco Torchia "No se puede vivir del amor", de La Once Diez, me preguntó si alguna vez me había travestido y les conté que sí. Que había sido en un contexto de amigos para ir a bailar a Estación Miró (la disco gay de Guaymallén). La revista Exitoína lo destacó más que otras cosas que dije allí. Pero no tengo nada de qué arrepentirme. Me encantó hacerlo porque lo viví con desenfado. La intención fui ir a divertirme, pero hay que aclarar que esto fue hace por lo menos diez años.

-Basta con que lo hayas disfrutado...

-En mi caso bastante me cuesta ser yo para que pueda travestirme todos los días. De todas maneras admiro a las travestis, entiendo y avalo sus derechos. Pero en mi caso, yo no podría vivir como travesti. Me resulta difícil.


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